Bienvenidos al pueblo de los enamorados. Un enorme mural en la pared de una casona que se muestra a la carretera principal saluda a quien llega a Saint-Valentin, una pequeña localidad francesa enclavada en el departamento de l' Indre, en la región Centro, que destaca, precisamente, por su llamada al encuentro amoroso y a festejarlo el 14 de febrero.
De hecho, su calle principal luce, en su rótulo, esa denominación: 14 de febrero. Transitando por ella, y una vez superada la señal viaria con el topónimo de Saint-Valentin rodeada de vegetación floral, un desvío conduce hacia el jardín de los enamorados, muy cerca del paseo del mismo nombre. La iglesia, con una evocadora imagen de una pareja sonriente coronada con una aureola de felicidad, exhibe el mismo emblema que se repite en el anteriormente citado jardín, un corazón.











































