La comida autóctona valenciana se puede contemplar en táper de múltiples viandantes o en escaparates de cada vez más puntos de venta. Y no solamente de los ya habituales de comida para llevar, sino también en puestos del Mercado Central o en lineales de supermercados como Mercadona, Dialprix o Consum. Se ofrece preparada ya para su ingesta directa. En el centro de Valencia la oferta se ha disparado, con precios que oscilan entre 3,90 y siete euros por un plato de paella clásica de pollo y conejo, una de las elaboraciones más populares.
En este artículo que me publica El Meridiano explico la expansión de este tipo de negocios en el centro urbano de Valencia












































