El portal de la Valldigna, ubicado en la calle con el mismo rótulo, en Ciutat Vella, y que recuerda una de las entradas históricas de la Valencia amurallada, constituye uno de los puntos más curiosos de la ciudad. Lo es por esa longeva historia, por hallarse en un espacio intrincado y estrecho sobre el que emerge con fuerza sorprendiendo la mirada del paseante y por las leyendas que lo rodean, además de por su singular estética.
Sobre este espacio y otros de la ciudad escribo en este artículo publicado en El Meridiano, que lo baso en el libro Valencia Encantada, escrito por Juan Francisco Ferrándiz.















































