Fue bautizado en la iglesia de los Santos Juanes de Valencia y, con 18 años, zarpó hacia América para participar en la evangelización. Fue a finales del siglo XVII. Anduvo, literalmente -por eso le llamaron el fraile de los pies alados- por los territorios que abarcan México, Nicaragua, Honduras o Costa Rica.
En este artículo que publico en El Meridiano puedes leer la historia de Antonio Margil de Jesús
