sábado, 15 de septiembre de 2012

Lanzamiento político (ABC)


De manera inminente un nuevo partido político va a lanzar su propuesta a la sociedad valenciana. Tras un extenso debate y después de renunciar a la denominación Veu por estar ya registrada, ha escogido las palabras Renovacio Politica (en valenciano y sin acentos) para identificarse. Sus dirigentes siguen el modelo de ´Ciutadans´ en Cataluña. Definen su proyecto como transversal, es decir, adaptable a la coyuntura, sin orillarse a izquierdas o derechas.
Ha comenzado una ronda de citas de presentación. La valencianista Coordinadora d´Entitats Culturals y Accio Nacionalista han escuchado las explicaciones de Benjamín Lafarga, presidente de RePo, el acrónimo con el que pretende difundir su existencia. Por cierto, que su líder –funcionario de carrera- forma parte de uno de los equipos inscritos en el recién creado Club de Oratoria de Valencia. El avezado politólogo José Luis Sahuquillo también competirá en este arte que el venerado Cicerón llevó a la máxima expresión con sus Catilinarias. Habrá de enfrentarse a contendientes como José Manuel Zaragozá, promotor de esta iniciativa, o como el contrastado orador y periodista Paco Grau. Vencerá quien demuestre mayor poderío de persuasión.

Xirivella

ABC. Pág. 64 edición Comunidad Valenciana
 (14-09-2012)
Y, si nos atenemos a su capacidad de convocatoria, ha corroborado con creces esa cualidad persuasiva el alcalde de Xirivella, Enrique Ortí. Este pelotari aficionado ha arrebatado a Rafelbunyol el protagonismo lúdico-político de sus paellas. Y lo ha conseguido a base de morcilla en aceite –la especialidad local que Juan José Teruel, ex primer edil xirivellense, busca impulsar con una feria- y de reunir a un selecto grupo de alcaldes y diputados. Incluso el presidente de las Cortes, Juan Gabriel Cotino, acudió al ágape. Cierto que se trata de su población natal y que Ortí forma parte de sus adláteres, aunque muestra notorios síntomas de superar la alargada sombra cotiniana.

Hasta se dejó ver, aunque solo fuera para saludar, el mismísimo secretario general del PSPV, Ximo Puig. Y el portavoz socialista en Sedaví, José Cabanes, que esta semana ha tenido la singular oportunidad de honrar a su padre. Sí, porque José Cabanes senior ha recibido el Premi Veinat por la ímproba labor social desarrollada en su municipio. Se lo entregó su vástago y edil. Por cierto, la rivalidad política no resulta un obstáculo para generar inquebrantables amistades, como la del citado Cabanes junior y la alcaldesa de Aldaia, Carmen Jávega, del PP. Tanto que la segunda, diputada provincial, acude, por esa fraternidad, hasta a mítines del socialista. Como apunta el aforismo, en ocasiones el amor más puro puede venir de la persona más distante. En este caso, políticamente.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

El vecino Cabanes

Publicada en 20 minutos CV (12-09-2012). Pág. 2

Sedaví rinde homenaje esta noche a José Cabanes. Más en concreto le entrega el Premi Veinat, un galardón que reconoce el esfuerzo altruista de uno de sus ciudadanos realizado en beneficio de todo el municipio. Cabanes lo recibirá con una salud marchita y, a la vez, con ese brillo de ilusión que puebla sus pupilas cuando afronta un reto filantrópico.
Este empresario maderero, veterano intermediario entre aserraderos y fabricantes, participó en el apogeo del denominado triángulo de oro del mueble, el que conformaron Alfafar, Sedaví y Benetússer antes de que las importaciones e Ikea desarbolaran el sector.
No obstante, el premio de sus convecinos obviará esa faceta y se centrará en su vertiente humana. En su labor como fundador de la agrupación local de Cruz Roja hace 27 años con un innovador servicio de atención domiciliaria . O en su tarea como anfitrión del Banco de Alimentos. Durante décadas, Cabanes ha recurrido a sus innumerables contactos y a su peculio para ayudar a quien necesitara. Sedaví no lo olvida.


lunes, 10 de septiembre de 2012

EMT solo para Valencia


Petardos, euforia colectiva, abrazos. De este modo recibieron los vecinos de Vinalesa la llegada del primer autobús de la Empresa Municipal de Transporte (EMT) de Valencia –no lo olvidemos- hace ya dos décadas. Rafael Pardo, recién elegido alcalde por aquel entonces, cumplía lo prometido en campaña electoral y satisfacía una reivindicación histórica.
Pactó con su homóloga en el PP, Rita Barberá –también debutante en aquellos años-, que los autobuses metropolitanos recogieran a los vecinos de Vinalesa en diversas paradas de esta población de l´ Horta Nord y los condujeran hasta el centro de Valencia. Si no recuerdo mal, establecieron un canon de unos tres millones de pesetas del momento a modo de compensación anual.

Han pasado 20 años
Veinte años después la situación ha variado ostensiblemente. La EMT está reduciendo al máximo su carácter de servicio público accesible con continuas y desorbitadas subidas de precio para sus usuarios. Al mismo tiempo, elimina cualquier atisbo de colaboración o de solidaridad. En esta última faceta entra la petición a Vinalesa, excesiva para ir dirigida a un municipio de 3.500 habitantes, de 110.000 euros anuales por mantener el servicio.

Desde luego, Valencia, y, en este caso, la EMT, deciden. La propia denominación de la empresa ya determina que tiene un carácter municipal. Por tanto, su tarea consiste en proporcionar una prestación a los vecinos de su municipio, a los ciudadanos de Valencia, y no a los de otras poblaciones como Vinalesa. Ni tan siquiera a los de Mislata, Tavernes Blanques o Alboraya. Notiene obligación alguna de desplazarse hasta estas localidades para atender asus habitantes.
En el caso de las tres últimas cuentan con la ventaja de que se hallan pegadas literalmente a Valencia y de que disponen de cuantiosos núcleos de población. En cambio, Vinalesa, por mucho que aduzca su cercanía a pedanías como Benifaraig, no se encuentra en ese entorno inmediato. Destinar una línea que cubra esa distancia supone un lujo, desde el punto de vista de la EMT, que ha de ser pagado a precio de capricho.

Vinalesa, incomunicada
Sí, comprendo perfectamente que Vinalesa va a quedar incomunicada y que a los vecinos de esta localidad les ha cambiado la vida disponer de un trayecto directo y rápido al centro de Valencia. No obstante, si nos atenemos a la lógica insolidaria de estos tiempos de austeridad y recortes severos, resulta igualmente comprensible y razonable que la EMT limite sus trayectos a su área de trabajo, a Valencia ciudad.


martes, 4 de septiembre de 2012

Okupas de verano


Ha pasado el verano carcomido por la impotencia. Una pareja compuesta por un foráneo y una española menor de edad embarazada forzaron la cerradura de su chalé, ubicado en la playa de Gandia, y lo ocuparon como residencia de verano. Con toda la caradura e impunidad. Cuando trató de desalojarlos aquellos intrusos, además de amenazarle con soltarle a su belicoso perro, le propusieron como solución que les pagara en metálico o les alquilara otra vivienda.

De nada sirvió denunciar el hecho en la comisaría más cercana. Los agentes le dijeron que hasta que el juez no tramite la orden no pueden desahuciarles. Incluso le advirtieron que, una vez denunciado el suceso y reconocida la ocupación explícitamente por el propietario, los okupas pueden acusarle de acoso si trata de acercarse. El mundo al revés. Tan solo ha podido cortar luz y agua y rezar para que, cuando los invasores concluyan sus vacaciones estivales –así han descrito su delito- y se marchen no le dejen la casa hecha una piltrafa.

20 minutos. Pág. 2. Edición Comunidad Valenciana (04-09-2012)

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cargos públicos en transporte...público


Los dos grupos minoritarios de la oposición del Ayuntamiento de Valencia (Compromís y EU) han abogado por la supresión de los coches oficiales para los concejales y el uso de transporte colectivo. La propuesta tiene su lógica no tanto por el ahorro que supondría aplicar esa medida para el peculio valenciano (que algo conseguiría) sino por el gesto que supondría de cara al ciudadano. Significaría, en la práctica, que todos tenemos los mismos derechos y hemos de apretar con la misma exigencia nuestra economía.

Foto elrincondelautobus.es
Valencia no puede equipararse a Nueva York, ni tan siquiera a Madrid. En una ciudad que ronda los 800.000 habitantes y en la que puedes, paseando a ritmo rápido, transitar de un extremo a otro en apenas dos horas, los ediles –tanto del equipo de gobierno como de la oposición- pueden acudir perfectamente a cualquier acto, ya se trate de inauguración, reunión o del tipo que sea, a pie, en metro o en autobús. Las dimensiones urbanas lo permiten a la perfección sin excesiva pérdida de tiempo. De hecho, esos recorridos forman parte del día a día asumido por decenas de miles de vecinos. ¿Por qué no por nuestros cargos públicos?

Además, tendría un valor pedagógico enorme. Les permitiría, sostenidos de un asa del autobús de turno de la Empresa Municipal de Transporte (EMT), compartir estrujamientos con sus conciudadanos, escuchar sus quejas cotidianas y cronometrar atascos, demoras y el largo etcétera de pequeños incidentes de cualquier itinerario urbano.
Foto metrovalencia.org
Del mismo modo les brindaría la posibilidad de tomar nota de las frecuencias exactas del metro, de comprobar sus subidas constantes de tarifa (al igual que las de la EMT, por cierto) o de sentir la impotencia de no encontrar a alguien en las taquillas de muchas estaciones a quien preguntar dudas.
En  definitiva, ¿por qué desaprovechar esta oportunidad para conocer mejor la ciudad a la que dedican su trabajo cotidiano? En el caso de un conseller que ha de recorrer la Comunidad Valenciana tiene su razón de ser que disponga de coche oficial por la magnitud de kilómetros a transitar. No obstante, en aquello que respecta a un concejal de Valencia carece, máxime en la actual coyuntura económica, de sentido y de sensibilidad.



lunes, 27 de agosto de 2012

Comparación devastadora (para los valencianos)


"La Comunidad Valenciana es la autonomía donde, proporcionalmente, más se nota la crisis”, aducía hace escasos días un amigo en una conversación que manteníamos sobre la situación económica nacional. Él hablaba con la perspectiva de quien ha nacido y desarrollado su infancia en Castilla La Mancha, que ha estudiado en la Universitat de Valencia e iniciado su periplo laboral en territorio valenciano y que, hace más de una década, emigró a Aragón, comunidad en la que definitivamente parece instalado.
Andalucía y Canarias –autonomías que lideran el paro en España- siempre han sufrido penurias. En cambio, la Comunidad Valenciana, a principios de este milenio, incluso era calificada como la California europea. Todo el mundo tenía trabajo y se movía mucho dinero”, reflexionaba mientras yo le recordaba la tasa del 25 por ciento de desempleo que soportamos en la actualidad.
Él la comparaba con la aragonesa, que ronda el 15 por ciento, hasta diez puntos menos. También enumeró otra serie de factores que, desde luego, refrendan la devastación económica que sufrimos los valencianos. “La gasolina cuesto diez céntimos menos por litro en Huesca que en Valencia; además, pagamos seis puntos menos de IRPF”, señalaba tras explicar que su hijo está inscrito en una guardería pública –en este caso de Diputación- por cien euros al mes, comida incluida. El Ayuntamiento de la ciudad del Miguelete, para que el lector perciba la magnitud desoladora de la comparación, cobra 220 euros al mes en las escasas guarderías que pone a disposición de sus ciudadanos.

Un imputado (y parece poco)

“Y en todo Aragón tan solo contamos con un político imputado por corrupción”, concluía su desmoralizadora –para sus interlocutores valencianos- enumeración. No trataba de presumir de autonomía. Al fin y al cabo él reside por avatares de la vida en Huesca aunque se siente muy vinculado a la comarca valenciana de la Safor, donde veranea desde hace décadas.