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sábado, 27 de diciembre de 2025

Cinco lugares memorables: Historias por LATAM (y XII)

Para concluir esta recopilación de recuerdos del viaje de cien días por Centroamérica, Perú y Bolivia con motivo de su 25 aniversario, voy a enumerar retazos de cinco lugares que me dejaron especial huella memorística más allá de los que he contado, con más extensión, en anteriores crónicas de este serial encabezado con el título de Historias por LATAM.


-Iglesia de San Juan Chamula. En el estado mexicano de Chiapas, impresiona por el fervor, el colorido y las singulares ofrendas que entregan los feligreses. Entre estas últimas, cuando estuvimos, destacaban las botellas de coca-cola. El templo transmite unas sensaciones especiales. Se halla cercado de tumbas sobre las que reposan vistosas cruces y escuálidos perros. La singularidad de sus imágenes interiores y, en general, todo lo que transmite, lo convierte en un espacio muy diferente al habitual que identifica a cualquier otra iglesia.

-Laguna verde: también en Chiapas, en este caso próxima a Palenque y su yacimiento histórico. Cuando fuimos, apenas éramos un reducido grupo de excéntricos los extranjeros que recorríamos el estado y sus encantos. Esto nos permitió zambullirnos casi en solitario y comprobar el cambio cromático de su agua. Chiapas en sí impresiona. Su colonial capital, San Cristóbal de las Casas, con un concurrido mercado lleno de peculiaridades, constituye una buena prueba de ello.

-Cañón del Colca. En el sur de Perú, cerca de Arequipa. Nos desplazamos en un viaje organizado para avisar el mítico cóndor que despierta tanto sentimiento de orgullo en el país. Además de contemplarlo sobrevolando la hondonada del Colca, tuvimos la oportunidad de establecer nexos de amistad viajera (tan intensa como efímera) con una familia limeña con la que luego quedaríamos a nuestro regreso a la capital peruana y con un grupo de amigas procedentes de la culta y señorial Arequipa, que nos enseñarían mejor su ciudad al regresar del avistamiento de tan imponente ave.

-Ruinas de Copán. Este sitio arqueológico maya tuvimos la ocasión de pasearlo prácticamente en solitario, como nos había ocurrido en el anteriormente citado de Palenque o con los vestigios de otras civilizaciones como la ciudad precolombina de Chan Chan, en Perú, cerca de la populosa localidad de Trujillo. Además de contemplarla, disfrutamos del entorno, de la tranquilidad del ambiente en un albergue que compartíamos con varios norteamericanos, cada cual caminando su propia senda. Y de lugareños que buscaban hacernos la estancia más agradable o, simplemente, platicar.

-Ciudad de Panamá. La incluyo en gran medida porque no he citado este país en las anteriores crónicas de la saga Historias por LATAM. Nos sorprendió el elevado desarrollo capitalista y urbanístico que exhibía respecto a todo lo que habíamos recorrido en Centroamérica, sus enormes rascacielos, el uso del dólar como moneda cotidiana y, desde luego, el imponente canal, con sus exclusas que permiten atravesar el país a grandes embarcaciones y hacer una trasvase oceánico. 

Panamá no pudimos recorrerlo con la intensidad y el tiempo que sí que destinamos a Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica o El Salvador. Nos sirvió de trampolín para, desde Ciudad de Panamá, volar con la compañía aérea LAN hasta Lima y, una vez aterrizados, subir a otro vuelo para desplazarnos a Iquitos, el epicentro de la Amazonia peruana. 

Podría recopilar 15, 25 o 50 vivencias si siguiera repasando las fotos impresas que he logrado conservar, estrujando la mente y conversando con mi amigo de periplo, José Ramírez. No obstante, por ahora, en esta celebración periodística del 25 aniversario de aquel viaje que transcurrió entre febrero y mayo del año 2000, lo dejaremos aquí. Por ahora.

2 comentarios:

  1. Maravilloso relato que nos trae a la memoria nuestras propias experiencias, aún recuerdo los aterrorizantes sonidos nocturnos de la selva amazónica, acurrucada en una hamaca pendida de un árbol en la que dormía, de las picaduras de los zancudos y la sabrosa carne de las pirañas, que al revés de lo que ocurre en las películas eran devoradas por nosotros....

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  2. Estupendas crónicas. Gracias por compartir esas maravillosas experiencias que nos hace trasladarnos a esos lugares lejanos.

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