Filete de ternera, loncha de jamón, cebolla pochada, toques
de ajo, sal o pimienta negra… y una crujiente porción de pan. La brascada forma
parte de la tradición culinaria valenciana. Protagoniza cenas, comidas y,
principalmente, los ya típicos y recargados almuerzos que tanto sorprenden, por
su contundencia y calidad, a los foráneos.
El nombre de brascada siempre aparece vinculado, en la
memoria gustativa, a bocadillo. No obstante, el chef Álvaro Calzada, del
restaurante Petraher, ha decidido dar una vuelta al concepto y sacarlo de su
envoltorio panadero clásico. Lo ha reconvertido ni más ni menos que en una
brocheta. Y como tal lo ha presentado en el ciclo ´Cuatro estaciones de la
terreta´ correspondiente a verano que organiza el restaurante Mi Cub, ubicado
en el céntrico mercado de Colón, en Valencia.

























