miércoles, 26 de septiembre de 2012

Margen vinícola

20 minutos CV. Pág. 3 (26-09-2012)

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vino de Valencia trata de que los hosteleros moderen el margen de beneficio que obtienen con las botellas y copas que sirven. En una coyuntura en la que cada empresa se ajusta para conservar a una clientela escasa de dinero, ofrecer vino a un precio tres veces superior al que les cuesta parece desmedido.
Así lo entienden muchos clientes y como tal lo considera la propia DO. Que cobren el doble, de acuerdo, pero no el triple o incluso más. Esta situación provoca que el consumo de vino en restaurantes se retraiga y el crecimiento del producto autóctono se haya enfangado. Que si antes el cliente pedía una botella ahora se limite a una copa o ni a eso. Desde luego, la hostelería está realizando grandes sacrificios y recortando ingresos, pero le queda la asignatura pendiente del vino. El objetivo consiste en vender más a menor precio la unidad y así compensar.




martes, 25 de septiembre de 2012

Debates Cadena Ser

El pasado mes de agosto tuve la oportunidad de participar en los debates de la tertulia periodística de La Ventana del verano de la Comunidad Valenciana, en la Cadena Ser. Los presentaba y moderaba Jessica Crespo. En concreto intervine los jueves 16, 23 y 30 del citado mes de agosto. Como me gusta almacenar en este blog-hemeroteca mi participación en diferentes medios de comunicación, cuelgo en esta entrada los audios de los dos últimos programas.

En el primero debatí con el periodista Héctor Sanjuán y con Juan Carlos de Manuel, persona involucrada en el ámbito cultura alicantino.

Audio La Ventana (23-08-2012)

Mientras que en el segundo que cuelgo en esta entrada (en realidad, el tercero y último de los que intervino), comparto debate también con mi homónimo Héctor Sanjuán y con Antonio Montiel, abogado y empleado público.

Audio La Ventana (30-08-2012)

lunes, 24 de septiembre de 2012

Clave del éxito: los empleados

La empresa Makro, dedicada a la distribución de alimentos y de todo tipo de enseres para negocios minoristas y autónomos en general, celebró la pasada semana sus 40 años. En Valencia –dispone de cinco establecimientos en la Comunidad Valenciana y en octubre inaugurará un sexto en Elche- lo hizo con una visita guiada a sus instalaciones para medios de comunicación y, sobre todo, con una jornada de debate sobre su modelo de negocio.



En este último acto intervino, en una interesante mesa, su director general, José María Cervera. Sus palabras, sus argumentos sobre el porqué de haber llegado a tan ilustre aniversario, no aludieron a la capacidad de los directivos para tomar las decisiones adecuadas, ni utilizó los clásicos circunloquios referidos a la habilidad para adaptarse a los tiempos. Todo ello se presuponía debajo de su axioma principal: la implicación y valor de sus empleados.

Hablaba con orgullo de la plantilla, de personas que llevaban décadas en nómina, de cómo para grabar el vídeo conmemorativo de tal efeméride, en un día no laborable, se ofrecieron 500 empleados del total de 3.500. De la capacidad para conocer las demandas de sus clientes, de escucharles y de atenderles. Su discurso giró sobre ese eje, alrededor del reconocimiento a una plantilla.

En mi caso actuaba como testigo privilegiado al moderar esa mesa en representación de la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos (APPV). No obstante, Cervera supo transmitir esa convicción y esa dedicatoria a toda la sala, que aplaudió con fervor al finalizar los diez minutos de una intervención cargada de optimismo y de reconocimiento del valor de sus empleados. Ni la más mínima alusión a su propia gestión.


Participantes en la mesa redonda que protagonizó la jornada


Ojalá ese ejemplo cunda. Primero, porque más empresas alcanzarían esas cuatro décadas. Y segundo, por la admisión que implica de la certera labor de los empleados. De ese día a día. De ese calificativo aséptico de valor humano que constituye, desde luego, la piedra angular de cualquier empresa o sociedad y que no siempre es reconocida como tal. Esa ha sido la clave del éxito de Makro.

    Columna publicada en diariocriticocv.com

sábado, 22 de septiembre de 2012

Señas de identidad (ABC)

Reivindicar la correspondiente financiación autonómica, reclamar el trasvase de agua dulce o limitarse a una exaltación folclórica de los valores ancestrales autóctonos. En este debate se halla sumida la comisión de señas de identidad constituida por el PP a instancias de su secretario general regional, Serafín Castellano. Este cónclave de ex políticos de Unión Valenciana, salvo alguna contadísima excepción, se ha reunido con la perspectiva puesta en el 9 de octubre.

Bajo la batuta de la concejal de Valencia María Àngels Ramón-Llin (Castellano se acercó a saludar), la disyuntiva planteada ante el abigarrado grupo de miembros de esta comisión en su segunda cita se centró en determinar exactamente su finalidad. Algunos pretenden dotarla del fuste y vigor necesarios para que no quede en un esmoquin valencianista a lucir por el PP en fechas patrias, como San José. Otros se inclinan por la contención verbal y sumisión a instrucciones superiores. Incluso existe quien sugiere su ampliación con políticos populares que no hayan militado en UV. En cualquier caso, prepara una puesta de largo de cara al 9 de Octubre.

Romeu y Xirivella

Francesc Romeu también anda a la búsqueda de sus señas de identidad, en este caso laborales. El ex diputado socialista ha optado por renunciar a sueldos públicos para orientarse hacia la actividad privada, a la abogacía. En todo caso, ya advierte que su nueva tarea no le restará tiempo a su dedicación socialista. De hecho, así lo ha pactado con sus socios. Por tanto, se recicla y despunta como paladín del político vocacional, sin remuneración oficial.


ABC CV 21-09-2012. Página 64

Comparte esa afición con el tenaz doctor Gómez Torrijos, concejal, en sus ratos libres, de Xirivella, y único miembro de su equipo de gobierno residente en el Barrio de la Luz, al otro lado del río. Cada día recorre paseando el puente que atraviesa el cauce del Turia para acudir a la casa consistorial y dirigir el área de Juventud de este municipio de l´Horta Sud dividido en tres porciones. La tercera, con la castiza denominación de Vicentica la serrana, se encuentra entre la Avenida del Cid de Valencia y Mislata, con un censo de 400 vecinos.

Limítrofes, en Quart de Poblet, cohabitan dos políticos que sí viven de sus salarios de cargos públicos y que coinciden tanto en el consistorio local como en la Diputación de Valencia. Por ese motivo, y para evitar atisbos de tensión entre tanto roce, Amparo Mora (PP) y Bartolomé Nofuentes (PSOE) practican una oposición transigente. La primera dirige Bienestar Social en la corporación provincial bajo la supervisión, sin acritud, de Nofuentes, responsable de ese mismo departamento en las filas socialistas provinciales. Y viceversa. En el Ayuntamiento manda el teniente de alcalde con una moderada beligerancia de la popular. Ambos contentos.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Imaginemos


Imagínese que le comunican que ha heredado una enorme casona. Usted es un vecino/a adaptado a la vida urbanita en Valencia y tejido en su entorno laboral y social. El citado legado se encuentra abandonado desde hace 40 años y ubicado en un remoto paraje rural de Soria.
¿Qué haría? Denis y Dominique lo tuvieron claro. Se toparon con una encrucijada similar y decidieron renunciar a aquello que les rodeaba para afrontar esta oportunidad –así lo entendieron- del destino. Ahora residen felices en un inmueble de 1.500 metros cuadrados, plagado de estancias que necesitan reparación y de dos hectáreas de tierras cultivables alternadas con bosque. Obtienen ingresos alojando a huéspedes que desean compartir su dicha por unos días.
La suerte dio un vuelco a su existencia. Y ellos supieron aprovecharla. Aplicaron la reflexión del religioso Chuck Swindoll cuando concluía que “la vida es un 10 por ciento lo que me sucede y un 90 por ciento cómo reacciono a ello”.

Columna publicada en 20 minutos CV (19-09-2012). Si quieres ver la edición completa pincha este enlace

martes, 18 de septiembre de 2012

Fabra recula a medias

La decisión, comunicada indirectamente, del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, de no pasar la festividad de San José a lunes ha demostrado la precipitación de la medida que anunció. El máximo mandatario autonómico lanzó el órdago en Alicante, ante un auditorio al que el tema ni le iba ni le venía, y se topó con la aguerrida respuesta del Ayuntamiento de Valencia enarbolando la bandera del sentir fallero.
Ante tamaño enemigo, y supongo que bien asesorado por un político más sensible a la cuestión como Serafín Castellano, ha reculado. Su marcha atrás ha adquirido una transcendencia menor debido a la cascada informativa centrada en recortes por doquier. En todo caso, tiene su valor simbólico.

Alberto Fabra camina por terreno minado
(por sus antecesores)

Primero, significa que un clamor popular (en este caso de un sector tan influyente y bullicioso como el fallero) logra que un político rectifique. Segundo, que el tema tocaba una fibra tan excesivamente sensible que Fabra ha preferido retractarse. En cierto modo porque ya está pisando demasiadas minas y el estallido de otra podría resultar más dañino de lo que en principio calculaba. Y tercero, por el hecho de que desde su propio partido, en concreto desde el Ayuntamiento de Valencia, afearon su decisión con una oposición decidida. Por tanto, ese cúmulo de factores ha confluido en que la festividad de San José se celebrará en martes en 2013.
No obstante, sobre el otro cambio a lunes que propuso, el del 9 de octubre, no hemos escuchado retractación, ni tan siquiera en voz baja, a pesar de que tendría incluso más sentido que no se moviera porque su propio nombre ya indica la fecha en la que ha de festejarse. Carecería de cualquier sentido conmemorar un lunes 8, como ocurre este año, una festividad que se denomina 9 de Octubre. El activo valencianista Joan Culla lucha enconadamente por lograr que Fabra desista definitivamente de ese propósito.
Veremos qué ocurre. En todo caso, el estilo de ordeno y mando desde mi tarima que caracterizó a Francisco Camps carece de sentido en la actualidad (de hecho, nunca lo ha tenido, pero ahora menos si cabe). El ciudadano se halla hastiado, agotado y al límite de su capacidad de paciencia. Como ya dije con anterioridad, si además del bolsillo le tocan el corazón puede estallar. Y si se produce un estallido las consecuencias serían imprevisibles.
Columna publicada en diariocriticocv.com