Etiquetas

sábado, 16 de junio de 2012

Partidos en gestación (ABC)


La decisión adoptada por el secretario general del PP, Serafín Castellano, de constituir una comisión que impulse las señas de identidad valencianas no resulta baladí. Tampoco se limita a conjuntar a ´exunionvalencianistas´ enrolados, en diferentes etapas, en las huestes populares. Va mucho más allá. Pretende apagar una mecha que ha prendido. Por el momento apenas chispea. No obstante, se puede propagar rápidamente en el reguero de indignación y malestar social existente.

Convención

El valencianismo político como movimiento autóctono está resurgiendo. En anteriores columnas aludí a rebrotes incipientes. Ahora el plantón ha crecido. Eso sí, con raíces divergentes. Una de las más férreas corresponde a Convención Valencianista. Para el día 28 de este mes ha planificado una nueva cita en un ambiente de ilusión nacionalista y de enaltecimiento patriótico. El hecho de que la abanderen jóvenes ajenos a cuitas pretéritas supone toda una ventaja. Permite tejer una madeja en la que intelectuales veteranos y batalladores como Juan Culla pueden aportar su hebra. O incluso como Miguel Ramón Quiles, hijo del reputado Miguel Ramón Izquierdo, ex alcalde de Valencia.

UxV

También en breve, en concreto el día 30, Units x Valencia celebrará su segundo congreso. A pesar de su convergencia con el proyecto citado anteriormente, por el momento pilotará en solitario. Impulsa consejos locales. Desde luego, por lógica no descarta reeditar alianzas electorales como la otrora fraternal con Esquerra Nacionalista Valenciana.

Unio

Unio también ha resurgido tras librarse del lastre que la encadenaba a la anémica UV de José Manuel Miralles quien, por decoro ´serafiniano´, no forma parte de la comisión identitaria ideada por el PP. Le falta el pedigrí de los Chiquillo, Ramón-Llín, Ferrer, Ballester o incluso el del gastrófilo Vicente Martínez Marco. Y volviendo a Unio (ya nada que ver con Unión Valenciana), atentos al entusiasmo políticoemprendedor de Raül Cerdà.

Veu

Si los anteriores neopartidos contienen hechuras nacionalistas, Veu las revierte en regionalistas. Con la misma pasión, el grupo liderado por Benjamín Lafarga trata de configurar un proyecto pragmático, centrado en la defensa de la idiosincrasia autóctona sin perder de vista que la Comunidad Valenciana ha traspasado el umbral del siglo XXI. Antes habrá de solventar una cuestión de nomenclatura. Mientras PP y PSPV continúan sumidos en batallas con pírricas victorias que no frenan su desgaste electoral, una maraña de pequeños partidos ha iniciado, en la sombra y sin pausa, la senda de las elecciones de 2015.

ABC CV (15-06-2012). Columna publicada en página 64