Etiquetas

martes, 29 de mayo de 2012

La plaza de la Universitat


Un amigo periodista me ha enviado por correo electrónico el nombre y apellidos de las dos personas que, a su juicio, ocuparán el primer y el segundo lugar en la lista final de la plaza convocada por la Universitat de Valencia “perfil periodista”, así descrita en las bases. Lo hace antes de iniciarse el proceso selectivo. Este amigo, desde luego, siempre ha demostrado poseer una lógica intachable y elevada capacidad para obtener información fidedigna.

Que acierte o no resulta secundario comparado con el grave hecho de que la Universitat haya convocado la plaza sin exigir la licenciatura de Periodismo, que paradójicamente ella misma imparte, y adjudicando directamente hasta 30 puntos a quien acredite haber ocupado antes ese mismo puesto de manera interina. Mientras, una titulación adicional la valora únicamente con 1,5 puntos.


Recurso de APPV

Indigna y entristece, sobre todo porque desestiman la ilusión de las más de 160 personas que optan a esa plaza –muchas tituladas en Periodismo- y que carecen de posibilidad alguna de lograrla. La AsociaciónProfesional de Periodistas Valencianos (APPV) ya recurrió por vía administrativa las citadas bases de la convocatoria y, a pesar del rechazo del recurso por parte de la Universitat, no se va a rendir.

Situaciones como la citada, de falta de equanimidad, duelen especialmente en un contexto como el actual en el que tres grandes diarios ya han iniciado expedientes de regulación de empleo que, previsible y lamentablemente, afectarán a compañeros de las delegaciones en la Comunidad Valenciana. Los redactores de El Mundo, especialmente activos, desarrollan una campaña demovilización social para frenar esa actuación empresarial.


Orgullo y oficio

Trabajar en esas condiciones, cuando sabes que planea la reducción de plantilla, desmoraliza y marchita la profesionalidad. No obstante, ellos y tantos otros periodistas que realizan su labor en medios más pequeños, en gabinetes de prensa o en agencias de comunicación que también sufren recortes, tratan de sobreponerse día a día. Con orgullo y oficio.

Hacen de tripas corazón mientras contemplan, por un lado, cómo la Universitat devalúa  la licenciatura de Periodismo no considerándola requisito sine qua non para ocupar una plaza diseñada para realizar tareas periodísticas –mayor incongruencia imposible-. Y, por otro, mientras observan la aparición de una retahíla de ´ofertas´ para escribir textos en blogs de todo pelaje que reclaman textos “con una redacción correcta” sobre temas que van desde fontanería a peluquería a cambio de unas cantidades tan ridículas y vergonzosas que prefiero no citarlas.

En esta coyuntura, nos queda confiar en que los renovados vientos inversores que empiezan a soplar por Europa lleguen pronto a nuestro sector y desarbolen la corrosiva tendencia al recorte y a la depauperación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario