martes, 21 de agosto de 2012

Agosto prolífico (en noticias)

Agosto está resultando un mes especialmente prolífico en noticias. Al contrario que en años precedentes –cada vez más lejanos-, la vorágine informativa no se refrena. Mantiene la vitalidad de los meses anteriores. Por desgracia, y salvo el inciso de los juegos olímpicos y el reconocimiento a muchos de nuestros esforzados deportistas que implican, esas noticias han resultado, en la inmensa mayoría de los casos, de amargo regusto.
Los incendios han vuelto a asolar nuestros bosques. Parecía que, en los últimos lustros, habíamos dejado atrás una de las lacras endémicas del verano. No ha sido así. Y tanto los incendiarios clandestinos e imprudentes como nuestras autoridades con sus recortes en prevención los han devuelto, como una maldición, a la actualidad.
Mejor que descansen
La limitación del descanso de nuestros gobernantes nacionales y autonómicos únicamente nos aporta más noticias negativas. Su trabajo revierte en disgustos para sus gobernados. Todos sus anuncios se centran en recortes, siempre bajo el eufemístico paraguas de que servirán para mantener nuestro estado de bienestar, aunque apunten hacia la dirección contraria. Dos de las empresas públicas valencianas más paradigmáticas y con más empleados (RTVV y CACSA) se están pasando este mes de agosto negociando con sus gestores –políticos devenidos a ejecutivos como por arte de birlibirloque- a cuántos trabajadores despiden.
La Conselleria de Educación, Formación y Empleo no da tregua en sus anuncios. Del tercero de estos departamentos seguimos sin novedades (no crea empleo), del segundo lo desconocemos casi todo, y del primero escuchamos un recorte tras otro que, como siempre y según subrayan cansinamente nuestros políticos, no implican deterioro de la calidad educativa. La última idea, que becarios saturados de trabajo y que ni siquiera cotizarán a la Seguridad Social impartan inglés en Educación Primaria. La propia Conselleria impulsando la precariedad. Hasta ese punto hemos llegado.
Umbral de la pobreza
No obstante, por encima de todas estas informaciones resulta especialmente tétrico el aumento de conciudadanos que viven bajo el umbral de la pobreza. La cifra se incrementa a un ritmo de un millón anual. Malviven cada día con su drama sin que, entre tanta tormenta informativa, nadie los resalte como noticia. Y, lo que resulta más triste, sin que nuestros responsables públicos parezcan preocuparse de su futuro. Mucho cuidado.

sábado, 18 de agosto de 2012

De Armagnac por Armagnac


La bastida en Labastide d´Armagnac

La definición más conocida de Armagnac hace referencia a una especie de brandy, destilado por alambique, con una tasa de alcohol que supera los 40 grados. Procede de cuatro cepas de uva destinada a vino blanco. Su nombre, de hecho, proviene de la comarca francesa en la que se produce, ubicada en la extensa región de Aquitania, que abarca desde parques naturales a amplio litoral.

Esta zona destaca por sus viñedos, por sus patos destinados al sacrificio en pos del foie y por las plantaciones de maíz para alimentar a los citados patos. Todo ello en un entorno de pueblos de aroma medieval por la posesión de bastidas, una especie de plaza central fortificada. Un buen ejemplo resulta Labastide d´Armagnac, pueblo que, en su denominación, suma el topónimo de la zona y su emblema de fortificación.

Imponente fortificación de Larressingle
Y si nos referimos a fortificaciones, Larressingle constituye el prototipo, pero del clásico. En su promoción turística lo destacan como el pueblo fortificado más pequeño de Francia y lo asemejan a Carcassone, aunque en miniatura. Menos turística e impresionante resulta, desde luego, pero con su encanto singular. Fuera de las almenas existe un museo de maquinaria de asalto a castillos medievales, con catapultas incluidas. Muy curioso.


Los cuatro (¿o cinco?) mosqueteros.
Incluido D´Artagnan, claro está
Fourcès o Lectoure suman más ejemplos de este encanto medieval en forma de bastidas en sus plazas centrales. Condom, en cambio, aporta su catedral y la estatua de los tres mosqueteros y de su prohombre, D´Artagnan. Sí, efectivamente, Dumas lo ubicó en la región, en concreto en Auch. Porque, también afirmativo, nos encontramos en la Gascogne francesa.


Y, como Francia destaca, entre otras cuestiones, por el encanto de sus mercados callejeros, en esta zona el visitante puede disfrutar del sabatino de Roquefort. Quesos de todo tipo, frutas, embutidos y, por supuesto, foie.

Castillo de Milleton


Cuarto de baño para huéspedes del castillo de Milleton

Como alojamiento, el señorial castillo de Milleton, en el municipio de Gabarret. El matrimonio que lo ha heredado está porfiando por su rehabilitación. Mientras, alquila habitación más desayuno con dosel en la cama, cubertería de plata y una serie de detalles que retrotraen en el tiempo en este tranquilo paraje boscoso y cerealístico.


Y como he empezado con el Armagnac licor, en la bodega L´Esperance, muy cerca de Labastide, ofrecen visitas guiadas para explicar la compleja y delicada elaboración de esta bebida emblemática. Por supuesto, con completa degustación final. Por tanto, se puede ir de bodegas, de cata de Armagnac, por Armagnac.
Antigua máquina alambicada para destilar el licor
y de donde deriva el Armagnac

martes, 14 de agosto de 2012

Turismo: objetivo colectivo

Llegaron hasta la bodega para adquirir su excelente caldo, bautizado como Latente. Tenían la mejor referencia: la de la propia experiencia. Se la toparon cerrada. Preguntaron a un operario de una cercana industria y este les remitió a un restaurante donde el bodeguero acudía con frecuencia. Nos situamos en un pequeño municipio de La Rioja, en Albelda de Iregua. Sus habitantes se tienen perfectamente identificados unos a otros.

Albelda de Iregua. Foto todopueblos.com
Interesados por el vino, nuestros protagonistas se desplazaron hasta el restaurante. Allí el propietario les dijo que el referido dueño de la bodega acababa de marcharse. No obstante, raudo sacó el móvil del bolsillo izquierdo del pantalón que vestía y llamó al afectado advirtiéndole de que una pareja le buscaba para comprar vino. El bodeguero respondió que se trasladaba ipso facto a su inmueble y que los posibles adquirentes acudieran allí, que él les aguardaba.
Así fue. Y la gestión colectiva llegó más lejos. La intención de compra no se limitaba al vino. Los turistas también querían embutido de la zona. Consultaron al bodeguero. Este, tras reflexionar sobre las posibilidades, les habló de una carnicería en un municipio cercano. No obstante, estaría a punto de cerrar sino lo había hecho ya. Nos adentrábamos en las dos y media de la tarde. Ante la duda, primero telefoneó a su esposa con el fin de cerciorarse. Para más seguridad incluso llamó al carnicero, que le confirmó el inminente cierre matutino aunque se mostró dispuesto a esperar a los interesados.
Estos tardaron cinco minutos en franquear la puerta de la carnicería, donde se hallaba su titular. Amable y eficiente, Eduardo Sufrategui les aconsejó y suministró deliciosos productos de la zona. Con una sonrisa y un precio más que razonable, al igual que había ocurrido previamente con el vino. Para cerrar el círculo desde allí se trasladaron hasta el restaurante Don Cosme, que había dado pie a la compra de vino y embutido. De este último lugar, por cierto, también salieron satisfechos.
Esta historia real la narro para demostrar la importancia de la implicación de toda una comunidad en atender a los visitantes y turistas. Primero, por cordialidad humana, y segundo, por interés colectivo. Los diferentes propietarios de locales que aparecen reflejados en esta historia trataron con dedicación y eficiencia a la pareja. Al final, cada uno salió beneficiado con un pequeño ingreso. Incluso el del restaurante. De no acudir hasta allí para preguntar y haber sido atendidos con diligencia, sin esperar nada a cambio, no hubieran vuelto. Así, además, todos logran que los visitantes retornen y recomienden sus respectivos negocios.
Columna publicada en diariocriticocv.com

viernes, 10 de agosto de 2012

Siria

Como simple ciudadano de a pie el calvario que soportan los sirios me resulta inasumible. La visión de las escasas imágenes que nos llegan y, sobre todo, la lectura de las crónicas de los corresponsales reflejan el desamparo en el que vive la población y la dejadez de la eufemísticamente llamada ´comunidad internacional´.
Siria ha vivido durante décadas atenazada por un régimen que controlaba la respiración de sus ciudadanos. También por un gobierno despreocupado por la escasez de recursos de millones de habitantes a los que tenía humillantemente sometidos. Hasta que han estallado.
Por desgracia, sea cual sea el desenlace, esta guerra hundirá más si cabe la economía nacional. Recuerdo a las múltiples familias que habitan entre los restos romanos de Bosra, con su imponente teatro. Por restos de calzadas milenarias transitaban con sus mulas repletas de fardos. ¿Qué habrá sido de ellas?

Teatro romano de Bosra (foto de panoramio.com),
 uno de los preciados vestigios del pasado que pueblan la ciudad
¿Y de qué vivirán los mercaderes del increíble zoco de Damasco? La originalidad de sus productos, el encanto de sus callejuelas, resultan imposibles de olvidar. También el delicioso sabor del zumo de granada. Evoca, como toda la ciudad en sí, el encanto de una urbe milenaria que ha superado un sinfín de adversidades.
Saladino la personifica. Damasco custodia la tumba del mítico reconquistador de Jerusalén, con un erguido busto que transmite firmeza y nobleza a la vez. Sin rencor contra sus rivales cristianos. Como el que trasladaban los damascenos. De ahí que les doliera –y así lo relatan- la falta de respeto de un soldado británico que arremetió, el pasado siglo y en la época colonial, sin escrúpulo contra este monumento.
Rosa Regás, en su embriagador libro ´Viaje a la luz del Cham’, refleja a la perfección la esencia del pueblo sirio. Ojalá que la feroz contienda que lo asola no acabe con ella. Deseo fervientemente poder visitar, dentro de unos años, Alepo o la fortaleza del Krak de los caballeros y comprobar que los sirios han superado un reto más que les ha impuesto el destino y que han resurgido, con fuerza, de sus cenizas.

lunes, 30 de julio de 2012

Sueño olímpico frustrado


Las olimpiadas evocan en la mente de los ciudadanos a brillantes atletas que se cuelgan, ufanos, lustrosas medallas. O a otros competidores igual o puede que un poco menos excelentes que se sumen en un profundo dolor por no conseguir sus objetivos. Todo ello inmerso en un ambiente de dinamismo, festejos, turismo, publicidad, dinero…

Pocos piensan en los 70.000 voluntarios que participan, con toda su ilusión y filantropía, en los juegos de Londres. Lo hacen tras años de entrenamiento y con la esperanza de embriagarse de esta cita deportiva en primera persona. Lo conseguirán, sí, con humildad. Ejerciendo de acomodadores en algún estadio, de utilleros improvisados y, principalmente, de personal al que se recurre para cualquier contratiempo o para esa ingente cantidad de actividades que los profesionales pagados desdeñan realizar.

 En mi caso, también aspiré a vivir semejante experiencia en las olimpiadas de Barcelona 92. Por aquel entonces Valencia ejercía de subsede y los valencianos que nos apuntamos para participar como voluntarios desarrollamos nuestro entrenamiento en la ciudad del Miguelete. Mi objetivo, al igual que el de la inmensa mayoría de quienes nos inscribimos, consistía en ejercitarnos para realizar nuestra labor en el cogollo olímpico, en Barcelona.

La mascota de Barcelona 92
No fue así. Carecimos de tal opción. Durante dos años asistimos a cursos en el viejo Mestalla, participamos en extenuantes jornadas en Expo Jove, la feria infantil del Ayuntamiento de Valencia, ayudando a subir a niños de cuatro años a juegos infantiles del calibre de columpios (conocido deporte olímpico). Madrugamos para situarnos en las zonas de avituallamiento de la maratonina (21 kilómetros) y así estar prestos a entregar botellas de agua a los corredores que las solicitarán. Podría relatar un serial de actividades de este tipo.


La ilusión nos guiaba. Hasta que, medio año antes del macroevento, nos confirmaron que nuestro destino no era otro que la subsede de Valencia. La principal misión, ejercer de acomodadores en el estadio de Mestalla, al que acudía cada quince días como socio del Valencia CF. Hasta ahí llegó mi sueño olímpico. Ahora me queda como recuerdo la experiencia y el chándal que me dieron.

sábado, 28 de julio de 2012

ERE en RTVV

Las negociaciones sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Radio Televisión Valenciana (RTVV) están generando una situación de congoja y desazón a sus 1.695 trabajadores. La empresa ha propuesto suprimir un máximo de 1.295 empleos, cifra que posiblemente baje en la negociación que se desarrollará hasta finales de agosto. En todo caso, cientos de profesionales perderán su trabajo, con el drama que ello provocará a las personas que sufran esa desgracia y al sector periodístico en general. La Asociación Profesional de Periodistas Valencianos (APPV) se pronunció desde el principio mostrando su solidaridad y apoyo a los periodistas implicados ante esta desgraciada situación.

En este enlace se puede escuchar las declaraciones que hice en Punto Radio al ser preguntado por este tema como presidente de APPV.

La nota completa emitida por la asociación también la puedes leer aquí