El Ateneo Mercantil despunta como una de las instituciones más activas y culturales de Valencia. Fundada en 1879, tiene su sede en majestuoso edificio ubicado en el mismo cogollo de la ciudad, en su plaza del Ayuntamiento. Consta de ocho plantas. Y en la última, en su azotea, con una panorámica de 360 grados, ejerce de atalaya cada día Atenea Sky.
Este restaurante, coctelería, espacio de disfrute de música con una cima propia, un ‘rooftop’ todavía más elevado que permite bailar o contemplar la puesta de sol, se define como un “oasis en el centro de Valencia”. Su apuesta resulta la antítesis del tráfico urbano, de la plaza transitada o de la desembocadura de la concurrida calle San Vicente que desde su enorme balcón pueden observarse.
Contrasta por el ruido y, sobre todo, por el ambiente de
relajación, con un rectangular espacio de chill out y se diferencia por
la proliferación ropa blanca y con marcas reconocibles por su precio entre su
público, ya esté tomando una copa, asomado a la azotea desde un taburete para disfrutar
de la panorámica, en sus tumbonas, o en el tramo acristalado de la pérgola con
el fin de aislarse durante la comida o la cena. Y para refugiarse del calor en
verano o del frío en invierno.
El local lo impulsaron los grupos Salir en Valencia y El Alto. Empezó como una apuesta fallera en 2023 y quedó configurado, con su actual estructura y finalidad polifacética, en el mes de junio, hace un trienio. En datos, se plasma en una terraza de unos 500 metros, frondosa, con un comedor que pueden compartir hasta 150 personas y que suele doblar turnos. El diseño corresponde a Janfri & Ranchel, responsables de proyectos como el hotel Vallier, con una llamativa reconversión en la plaza de Manises, también muy céntrica en Valencia.
En la carta de Atenea Sky priman los cócteles de autor,
desarrollados por el mixólogo Fillipe Suárez y con el cítrico -producto
destacado en la huerta valenciana- como habitual protagonista. Respecto a los
platos, forman parte de lo que suele denominarse gastronomía mediterránea, “con
un enfoque único que combina vista y paladar”, según especifica Fernando Aliño,
responsable del grupo hostelero El Alto. El chef Juan Torres se ocupa de este
apartado.
Todo ello aderezado con música de diferentes estilos, desde jazz, a swing, son cubano, boleros o éxitos internacionales de múltiples estilos, establecido en una programación semanal, con el objetivo, según sus impulsores, “de conectar el cielo de Valencia con los lugares más mágicos del continente”.
En la práctica, la terraza, con su panorámica de vértigo o
de disfrute de Valencia desde las alturas y su mirada hacia las estrellas que
habitualmente adornan la noche o el sol que ilumina el día, constituye la
singularidad de Atenea Sky. Esa sensación de hallarse en medio, a mitad de
camino, alejado de todo o muy cerca, según la perspectiva, aunque manteniendo
una distancia que garantiza una vivencia distinta.
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